Tipos de batería de coche

Si el motor de un coche es el corazón que bombea movimiento, la batería serían los pulmones que permiten que funcione todo el sistema. A día de hoy, sin la electricidad proporcionada por el coche, no podría ni siquiera encenderse y mucho menos arrancar. Básicamente en la actualidad existen 5 tipos de batería de coche.

tipos de bateria de coche

Tener un buen mantenimiento de ella es fundamental, como todo lo que forma parte indispensable del coche. Normalmente, su vida depende de muchos factores, tanto de uso como climáticos.La batería forma parte de la revisión periódica del coche pero por norma general suelen durar unos 4 años.

La gran ventaja hoy en día es que se han convertido en una tecnología muy consumida, por lo que sus precios son actualmente muchos más bajos que hasta hace unos años, por lo que podemos encontrar buenas ofertas de baterías de coche fácilmente.

¿Sabes que tipos de batería de coche existen?

Vamos a ver que existen principamente 5 tipos y cada una de ellas necesita de un tipo de mantenimiento diferente. Las tres primeras que veremos (Celdas húmedas, calcio y AGM) son tipos de batería de plomo. Esto tiene una serie de ventajas y desventajas que veremos a continuación.

1. Batería de celdas húmedas

Son las más comunes debido a su reducido precio. Este tipo de baterías podemos encontrarlas a partir de unos 40 euros en adelante. Pueden llegar a costar cientos de euros. Dependiendo del amperaje y la marca adquirida.

Funcionan por medio de unas placas de plomo de polaridad positiva y negativa que están suspendidas libremente en ácido sulfúrico. Las placas están aisladas entre sí. Y existe una placa negativa adicional sellada independientemente que evita que las placas positivas se estropeen.

No requieren prácticamente de mantenimiento (aunque los climas adversos pueden afectar a su vida útil) y cuando dejan de funcionar correctamente se cambian por otra nueva sin más.

2. Batería de calcio

Este tipo también son bastante comunes y su funcionamiento es prácticamente igual al de las baterías de celdas húmedas, pero con la diferencia radica en que las placas tienen una aleación de calcio. Lo que proporciona dos grandes ventajas: evita la corrosión de las placas y se logra que pierda hasta un 80% menos de fluido (auto-descarga).

Por tanto, estas tienen una vida útil mucho más larga que sus hermanas las baterías de celdas húmedas. El único inconveniente (mantenimiento) se trata de que hay que tener cuidado de no sobrecargarlas, ya que podrían dañarse irreversiblemente.

Sus precios son también bastante reducidos debido a su popularidad, son algo más caras que las anteriores, pero poco más.

3. Batería VRLA (AGM y GEL)

VLRA significa “Valve Regulated Lead Acid”, que hacen referencia a las válvulas de seguridad que se encuentran presurizadas dentro de la caja de la batería. Es decir, no puede perder líquidos porque el gas está presurizado en estado líquido. De este tipo existen dos diseños: las AGM y las de GEL.

Las baterías AGM, comúnmente llamadas “secas”, separan los electrolitos por medio de fibra de vidrio, lo que provoca que exista poca resistencia interna y los mantiene fijados. Gracias a  este sistema no usas agua o gel. Es una tecnología innovadora en el mundo de las baterías de plomo.

Cabe destacar que se trata de baterías que tienen mucha potencia incluso si su tamaño es menor, por lo que se usan como baterías de arranque de motor.

Las baterías de GEL se denominan así porque usan una silicona para conseguir que el ácido quede más denso, en forma de gel. Son baterías que aguantan muy bien las descargas profundas, es decir, son perfectas para vehículos con equipos eléctricos exigentes. Pero no son nada recomendables para arrancar el motor.

El precio de las primeras comienza a partir de los 40 euros y de estas últimas a partir de los 80 euros.

4. Baterías de ciclo profundo

Las de ciclo profundo tienen la capacidad de proporcionar energía durante un periodo largo de tiempo, pero también se autodescargan mucho más rápido. La diferencia de estas baterías es que poseen unas placas más gruesas que el resto, aumentando su capacidad de carga.

Normalmente las encontraremos en coches eléctricos y otro tipo de vehículos que hagan un alto uso de la energía eléctrica. También se usan mucho en la industria de las energías renovables para almacenar energía antes de distribuirla. Son baterías muy caras y su precio empieza a partir de los 150 euros en adelante.

5. Baterías de Iones de Litio (Li-Ion)

Esta clase es igual a las que podemos encontrar en nuestros teléfonos móviles, portátiles, cámara de fotos, etc. Pero a un tamaño mucho mayor para el uso en los coches. Son baterías que usan una sal de litio para su funcionamiento. Incorporan un circuito para protegerlas de las sobrecargas. Un pequeño inconveniente es que su rendimiento en temperaturas frías es menor respecto al resto.

Su autonomía es muy buena y el peso es mucho más ligero que las del resto, pero también lo es su precio, empezando en los 800 euros. Son muy utilizadas en coches de gama alta o en coches eléctricos.

 

Es importante saber qué tipos de batería utiliza tu coche, ya que difieren en amperaje y tamaño entre los coches de gasolina y diésel. Lo más recomendable es que un mecánico profesional te asesore y se encargue de la instalación, ya que se podrían producir problemas eléctricos con una mala manipulación de la batería o podría quedar mal ajustada al zócalo, lo que haría que vibrase y su vida útil se reduciría de manera considerable, en Sadeco tienes a tu disposición un cambio de batería por menos de 50 euros.