Cuánto dura un embrague del coche

Saber cuánto dura un embrague suele ser una de las mayores preocupaciones de todos los conductores de un coche manual. Esto es lógico teniendo en cuenta que es uno de los elementos sometidos a mayor desgaste del vehículo. Sin embargo, no hay una respuesta exacta porque no hay un periodo temporal definido. Un horrible uso del mismo puede provocar que un embrague apenas dure 5.000 km. Sin embargo, otro bien cuidado  o en determinadas condiciones llegaría incluso a sobrepasar los 400.000 km. Esto dependerá de una serie de factores concretos y del uso que haga del embrague el propio conductor del vehículo y nos obligue a cambiarlo.

Cuánto dura el embrague de un coche

Por eso, a pesar de que nadie puede aportar una definición concreta a su duración, sí que se pueden asegurar una serie de factores. Por ejemplo, realizando un buen uso del embrague se reduce la posibilidad de un desgaste acelerado. También dependerá del tipo de conductor, si lo trata con suavidad o si es brusco “rascando” en el cambio de marchas. Además si se realizan más kilómetros en ciudad o en carretera pueden ser otros factores fundamentales de cara a su periodo de utilidad.

Muchas veces no se es consciente de su importancia hasta que no se comprende el funcionamiento del embrague a la perfección. Te contamos más para que se pueda mantener la duración de un embrague en el coche.

Costumbres para el buen uso del embrague

Hay una realidad inamovible, y es que el embrague a lo largo del tiempo va a sufrir desgaste. Sea cual sea la manera en la que conducimos o el uso que lo demos, experimentará deterioro conforme pase el tiempo. No obstante, puede ser de manera abrupta y temprana si lo llegamos a quemar. También puede ser de un modo leve y prolongado si se cuida. Todo dependerá de si se realiza un uso correcto y se evitan malos hábitos de conducción. Aunque no podamos predecir su duración exacta, sí que sabremos que durará más tiempo si lo cuidamos con una serie de atenciones.

No dejarlo pisado durante la conducción

Hay un fallo muy extendido entre los conductores que por comodidad o mal hábito, se produce muy a menudo. Se trata de mantener pisado constantemente el embrague mientras se conduce. Esto es un acto muy común y un grave error, ya que solo se debe presionar para cambiar de marchas.

En ocasiones, el hecho de estar constantemente cambiando de marchas puede llegar a suponer un pequeño esfuerzo. Es decir, presionar y soltar el pedal. Sin embargo, si se quiere mantener de manera estable, se debe realizar este proceso para reducir de marchas y asegurar una larga vida del embrague.

Pisarlo a fondo y soltarlo con suavidad

Muchas veces, durante el proceso del cambio de marcha, por el descuido o desconocimiento, no se realiza de manera completa el embragar y soltar para avanzar. Se debe pisar a fondo el pedal, introducir la marcha y posteriormente ir soltando con suavidad.

En este proceso muchas veces se producen errores que aceleran enormemente el desgaste del embrague y hará que dure menos. Por ejemplo, no pisar a fondo el pedal para meter rápidamente la marcha, o soltar muy rápido y de manera brusca para avanzar deprisa.

 En punto muerto durante los semáforos en rojo

Otro de los fallos comunes es el de mantener pisado el embrague mientras se espera durante un semáforo en rojo.  Con esta presión continua se está consiguiendo un deterioro acelerado, ya que el sistema está trabajando de manera “extra” sin ninguna necesidad.

Lo mejor en estos casos es dejarlo en punto muerto, de ese modo se conseguirá que el sistema no sufra en exceso.

Cuándo cambiar embrague

Ya hemos visto de qué manera se puede cuidar y prolongar su vida útil. Sin embargo, como hemos comentado, su desgaste es algo inevitable a lo largo del tiempo. Se trata de un elemento de tanto uso como el de encender el motor del vehículo. Por eso existen una serie de situaciones que nos indican que nuestro embrague puede estar fallando. Para ello, algunos aspectos nos pueden revelar cuándo pensar en cambiar el embrague.

Más circulación en ciudad que en carretera

Esto no es un hecho absoluto, pero sí que es influyente por algo evidente. En ciudad, el proceso de embragar se repite más que en carretera. Semáforos, pasos de peatones, stop, ceda el paso. Hay un amplio abanico de señales que nos obligarán a pararnos para volver a embragar. Debido a que es un proceso que se realiza de manera repetitiva y en intervalos breves de tiempo, es más normal que se desgaste de manera más rápida y haya que cambiarlo.

Sin embargo, en carretera apenas se realiza este movimiento, pudiendo realizar mucho kilometraje sin apenas presionar el pedal. Es por eso que el mayor número de kilómetros no está relacionado con el desgaste del embrague, sino con la repetición y, especialmente, su mal uso.

Cómo saber si el embrague está mal

Para conocer cuándo cambiar el embrague podemos atender a algunas circunstancias a las que prestar atención. Por ejemplo, podemos notar ruidos extraños que antes no se producían en el proceso de embragar. Otra situación es la dificultad para poder meter la marcha, que el propio embrague patine o que exista cierta dureza en el pedal. Todo ello serán indicadores claros de que algo está fallando en el embrague y que, evidentemente, habrá que pensar en cambiarlo.

 

En resumen, la realidad es que no hay un tiempo exacto que determine cuánto dura el embrague de tu coche. Existe una horquilla muy amplia de duración, desde 5.000 km hasta pasar los 400.000 km. Sin embargo, sí que se dan muchos factores y situaciones que van a influir en su duración. Dependerá de ti el hecho de que tu embrague te dure en mayor o menor medida.

Recuerda que en Grupo Sadeco puedes solicitar presupuesto sin compromiso para cambiar el embrague o cualquier pieza del kit de embrague de tu coche.